¡Para que tengas y repartas!


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¡Menudo golpe!, así es compañeros y compañeras, el golpe de doble patada que le ha proporcionado el tipo de remera amarilla al de blanca es realmente asombroso. Y si se fijan bien cuando cae el atacante queda tendido en el suelo, como dolorido también por haber caído con potencia y de espaldas. Sin dudas, una patada así en el pecho debe de doler.